viernes, 7 de noviembre de 2008

EL RETRATO internacionalmente

La radical evolución del retrato fotográfico en las tres primeras décadas del siglo XX, que fueron especialmente dramáticas en Alemania y Austria, es el tema de una gran exposición con 200 fotografías que se inauguraron en el museo Albertina de Viena. La exposición, "no pretende dar a conocer las obras maestras", según explicó la comisaria Monika Faber, "sino mostrar cómo funciona el retrato".

Los retratos, realizados por medio centenar de fotógrafos, año de la anexión de Austria por la Alemania de Hitler, han sido distribuidos en ocho capítulos, comenzando por el denominado fin de siècle. Fue con una intención muy precisa que los comisarios de la exposición, Monika Faber y Janos Frecot, colocaron el periodo de comienzo del siglo XX bajo el título de "fin de siglo": porque en Europa se estaba percibiendo el final de toda una era, que acabaría con la hecatombe de la I Guerra Mundial en 1914.

En los albores del siglo XX, cuando la técnica era todavía muy aparatosa, el retrato fotográfico se inspiraba claramente en la tradición pictórica, con composiciones muy estáticas en medio de escenografías de marcados claroscuros. Los hombres, en pose por lo general solemne, y las mujeres, con expresión soñadora y elegante, "parecen descansar en sí mismos", indicó la comisaria de la exposición. En adelante, la fotografía se vuelve cada vez más experimental, para escapar a la "superficialidad enmascarada" que criticaban escritores como Joseph Roth refiriéndose tanto al talante de la época como a su reflejo fotográfico.
En esta búsqueda se destaca August Sander, a quien el comisario Janos Frecot considera "el fotógrafo alemán más importantes de los años veinte".

Sin duda, el público encontrará más famosos retratados que retratistas. Entre los "modelos" se encuentran célebres artistas como Gustav Mahler, Adolf Loos, Wassily Kandinsky, Oskar Kokoschka, Gustav Klimt, Egon Schiele, Jacques Prévert o Max Ernst. Los fotógrafos y sus distinguidos modelos solían frecuentar los mismos círculos y no era de extrañar que se diera un cierto mimetismo entre ellos. En 1922 Kallmus retrató a una bailarina, que recuerda, en forma, expresión y atuendo a un cuadro del pintor Gustav Klimt, fundador del grupo modernista de la Secession, que cultivaba la confluencia de todas las artes. Un retrato del pintor expresionista Egon Schiele, realizado en 1914 por Anton Josef Trcka, aparece como una réplica de los autorretratos del propio Schiele en los que llaman la atención la posición de los dedos entrelazados y la mirada perdida entre el vacío y la contemplación.

Los fotógrafos podían tomarse todas las libertades para experimentar. Hay una sala dedicada a la moda de los disfraces y otra a las "tomas momentáneas", que no es lo mismo que instantáneas, pues son poses estudiadas que pretenden imitar un momento espontáneo.
La exposición destaca que esta visión del ser humano fue instrumentalizada por la ideología racista de los nazis. La fotógrafa más famosa en este campo fue Erna Lendvai-Dircksen, convencida nacionalsocialista.
Después de la I Guerra Mundial, la fotografía comenzó a enseñarse en las universidades, con acceso también a las mujeres. Atrevidos fueron arrestados, asesinados o consiguieron huir, perseguidos por la fuerza aniquiladora del nazismo.

El retrato, la foto más personal
Aunque genéricamente se habla del retrato como si se tratase invariablemente de la fotografía del rostro de una persona, su esencia va mucho más lejos. Un retrato implica la participación de muchos elementos y la perfecta armonía de todos ellos. Desde el equipo a emplear hasta la complicidad del modelo -profesional u ocasional-, debemos tener en cuenta que todos los detalles son esenciales y que el fallo de uno solo puede echar por tierra el resultado final. Y es que si hay una imagen que transmita un sentimiento, esa es un retrato. Por Eduardo ParraRetratos los hay de muchos tipos. Pero es evidente que no es lo mismo un retrato en estudio con una top model y varios miles de euros en equipo que el retrato del hijo recién nacido en la cuna del hospital o el del aldeano tailandés de nuestro último viaje. La diferencia técnica entre uno y otro puede ser abismal y, sin embargo, también es posible que el retrato de estudio sea mucho menos llamativo que los otros dos. Esto es así porque los elementos que intervienen en un retrato están hilvanados entre sí, compensándose mutuamente. Así, una carencia de iluminación, por ejemplo, puede subsanarse con una buena composición; del mismo modo, un buen atrezzo no puede competir con las carantoñas de un bebé.

La esencia del retrato
Los retratos, o bien son preparados, o bien son espontáneos -aunque todos aceptan un grado de improvisación. Si se pretende hacer un retrato serio –por así llamarlo-se necesitara un mínimo de preparación. En este sentido, será necesario asegurarse que el modelo tenga un semblante que se adecue a la óptica con la que queramos enfocar –en un sentido metafórico- nuestra composición. Con ello no pretendemos sugerir que sea necesariamente guapo, sino que venga predispuesto a pasarse -cuanto menos- unos minutos frente a la cámara. El fotógrafo, por su parte, deberá de tener previamente elegidos los puntos de vista; conocer el escenario, las poses que se van a pedir y el material necesario, etc.

El sujeto: centro de interés
El principio de un retrato suele consistir en ubicar el sujeto. Es conveniente emplear fondos no demasiado llamativos ni recargados que puedan distraer la atención -el sujeto es lo más importante- y, si es posible, situarlos fuera de enfoque.
En este tipo de fotos es también relevante la elección de la hora. Resulta recomendable realizarlas al comienzo o al final del día, cuando la luz solar incide muy angulada con respecto al suelo y no genera sombras fuertes. Por otro lado, es especialmente recomendable elegir días parcialmente nublados, pues así podrá aprovechar un tipo de luz más homogéneo y blando.
La posición de las manos, los brazos y el tronco del sujeto fotografiado son otros de los elementos preponderantes en un retrato. Del mismo modo que el punto de vista frontal no es el mejor para capturar un rostro, un cuerpo erguido dista de ser la mejor postura para quedar inmortalizado. De hecho, muchas personas se esfuerzan por adoptar una pose atractiva, logrando generalmente un resultado opuesto al deseado. Para obtener una composición estéticamente agradable, es bastante útil sugerir al modelo que sujete algún objeto o que se apoye en algún lugar, pudiendo adoptar así distintas posturas que no resulten incómodas o forzadas. Sin embargo, hay que tener cuidado de que estos elementos no interfieran en el resultado final de la toma.
La principal parte del retrato se encuentra -en la mayoría de ocasiones- en el rostro del sujeto, ya que en él se concentran una parte sustancial de las expresiones corporales. Así pues, debemos tener en cuenta que la cámara y los ojos del sujeto han estar, para lograr un retrato estándar, a la misma altura. Cualquier punto de vista diferente podría implicar posturas forzadas que, en un principio, es preferible evitar.

Además, tenemos que prestar atención al enfoque. Aunque lo normal es no tener problemas de profundidad de campo -máxime si empleamos pequeñas compactas digitales-, es posible aunque poco probable que el enfoque pueda perderse ligeramente, sobre todo si utilizamos focales largas. Para evitar que la profundidad de campo se convierta en un error, lo mejor es mantener el punto de enfoque en los ojos del sujeto o, si no está de frente, en el ojo más cercano a nuestro objetivo.

jueves, 6 de noviembre de 2008

EL RETRATO nacional

Con la aparición de la fotografía a mediados del siglo XIX muchos de los códigos de representación de la cultura visual occidental, fueron transplantados al campo fotográfico; a su vez, las nuevas posibilidades de la mirada a través del encuadre fotográfico alimentaron y transformaron las otras artes visuales.Uno de los géneros que se absorbieron dentro de la fotografía fue el del retrato, que se expandió como una nueva industria en la que se funda el rol del artesano fotógrafo. La revolución industrial y el capitalismo alimentaron el desarrollo de la fotografía, la cual en el género del retrato, más que innovación o propuestas creativas sobre la imagen permite observar cánones representativos, modas, estratificación y roles sociales a través del tiempo.
El retrato en la historia
El retrato es un género que busca representar la figura humana, especialmente el rostro, a través de la fotografía.
La práctica retratística ha estado presente a lo largo de toda la historia, puesto que responde al deseo que tienen todos los seres humanos de contemplarse mediante la interpretación plástica de su propia imagen.
Se considera que el retrato surgió con el arte funerario egipcio del Nuevo Imperio, en el año 1500 a.C., cuando pasó de la representación esquemática de la imagen del faraón al retrato del mismo, debido a su condición semihumana y semidivina.En la Edad Media el derecho al retrato mantuvo su carácter sagrado y los papas fueron representados como fundadores de la Iglesia, así como los reyes lo fueron en calidad de elegidos de Dios. Más adelante, en el Renacimiento, ya no fue necesaria una justificación sagrada y el retrato se convirtió en un género independiente. El artista se concentró en la búsqueda de efectos visuales: rodear la figura de fondos imaginarios como paisajes, elementos o fondos neutros y desarrolló las tipologías del retrato: de perfil, de frente o de tres cuartos, así como los retratos de busto, de pie y el ecuestre. El retrato alcanzó en ese momento un gran auge, debido a la prohibición de las imágenes religiosas en los países protestantes como consecuencia de la Reforma. Así, el género se diversificó en retrato de corte, retrato oficial, alegórico, filosófico, mórbido, de carácter o retrato tratado como una naturaleza muerta. Rápidamente se internacionalizó y difundió por nuevos países y los flamencos se convirtieron en los grandes propagadores del mismo.
El siglo XIX conoció un nuevo esplendor del retrato, gracias al impulso de la clase burguesa, la cual buscó poseer todo lo que antes era privilegio de las clases dominantes. Durante la primera mitad del siglo se desarrollaron tres fórmulas de retrato que se originaron en la tradición: el retrato de ostentación, donde la persona era representada en el ejercicio de sus funciones; el de tres cuartos y el busto, una solución económicamente ventajosa cuya mayor preocupación fue lograr un parecido con el retratado.

MAESTROS DEL RETRATO FOTOGRAFICO

Richard Avedon
(Nueva York, 1923) Fotógrafo estadounidense. Empezó a practicar la fotografía a la edad de diez años: su primer modelo fue el compositor ruso Serguéi Rachmaninov, amigo personal de sus padres. Estudió la disciplina en la New School of Social Research, después de lo cual realizó trabajos para revistas de moda como Harper's Bazaar (1946-1965), Vogue (1966-1990) y el semanario The New Yorker. Avedon se convirtió en uno de los fotógrafos de moda más influyentes del siglo, con un estilo caracterizado por el constante juego entre contrastes, tanto visuales (negro y blanco) como conceptuales (sofisticación y frivolidad). Entre sus trabajos más destacados cabe señalar así mismo numerosos retratos, a menudo austeros y hieráticos. En 1959 se publicó la primera antología de su obra fotográfica, Observations, seguida más adelante por Nothing personal (1974) y Portraits (1976), entre otras.
Brassaï
(Gyula Halász, llamado Brassaï; Brassó, 1899-París, 1984) Fotógrafo francés de origen húngaro. Estuvo muy unido al movimiento surrealista y, sobre todo, a Picasso. Supo captar los aspectos más insólitos y fantásticos de la vida cotidiana. Tiene también esculturas con cantos pulidos que evocan gráciles formas femeninas.
August Sander
(Herdorf-Sieg, 1876-Colonia, 1964) Fotógrafo alemán. En Berlín se especializó en fotografía industrial y en arquitectura. En 1910 se trasladó a Colonia, y le llegó el primer gran éxito con la exposición del Werkbund de 1914. Tras la I Guerra Mundial fotografió tipos alemanes, artesanos, campesinos y burgueses, por lo general en fotografías preparadas. En 1926 publicó Antlitz der Zeit, libro de sesenta fotografías que debía ser la primera parte de una colección de quinientas imágenes divididas en siete secciones. Sin embargo, con el advenimiento del nazismo se retiró a Westerwald, donde se dedicó a la fotografía de paisajes
Anna-Lou Leibovitz (n. Waterbury, Connecticut, 2 de octubre de 1949) es una fotógrafa estadounidense, cuyo estilo está marcado por una cercana colaboración entre ella y el sujeto fotografiado. Fue la primera mujer en montar una exhibición en la Galería Nacional de Retratos de Washington D. C. y fue la última en retratar al músico John Lennon antes de que éste fuera asesinado en 1980.
Es la fotógrafa mejor pagada del mundo y ha trabajado para revistas como Vanity Fair, Rolling Stone y Vogue. En 1984 recibió el premio al Fotógrafo del Año por parte de la Asociación Estadounidense de Editores de Revistas.Aunque es conocida principalmente por sus retratos de celebridades, Leibovitz ha practicado la fotografía documental y de paisajes, contratada por la editorial Condé Nast Publications desde 1993.

viernes, 24 de octubre de 2008






































































































































































































































































































































EL RETRATO

El genero fotografico que trabajare para el final de la materia iluminación es: El retrato
Retrato fotográfico
El retrato fotográfico es un género donde se reúnen toda una serie de iniciativas artísticas que giran en torno a la idea de mostrar las cualidades físicas o morales de las personas que aparecen en las imágenes fotográficas.

Su práctica se encuentra ya en los inicios de la fotografía donde destaca la labor realizada por los fotógrafos ambulantes, los fotógrafos comerciales de los estudios parisinos, los primeros retratos psicológicos, el retrato popular presentado por la fotografía academicista, así como la obra documental de David Octavius Hill.

Los representantes principales del retrato fotográfico en sus inicios son Nadar, Disdéri, Julia Margaret Cameron, Lewis Carroll, Gustave Le Gray, Etienne Carjat, Antoine Samuel Salomon, Pierre Petit o Lady Clementine Hawarden.

Con posterioridad el género fue evolucionando de forma paralela al devenir de la historia de la fotografía razón por la cual, junto a fotógrafos que se dedican en exclusiva a lo que podríamos entender como la forma más ortodoxa del retrato fotográfico, nos encontramos con fotógrafos adscritos a movimientos concretos que se acercan al retrato fotográfico con el empleo de las ideas y técnicas propias de estas corrientes.

Figuras de interés en el campo del retrato fotográfico son Richard Avedon, Brassaï, Walker Evans, August Sander, Annie Leibovitz, entre otros.

Dentro del campo del retrato fotográfico se desarrolla con fuerza, durante el siglo XIX y principios del siglo XX,un subgénero propio conocido como la fotografía de difuntos, en la que destaca la obra del fotógrafo español Fernando Navarro.

Retrato

En términos literarios es la descripción minuciosa y extensa de un personaje, presentando sus cualidades físicas y morales en un mismo enfoque pictórico: una fusión de la prosopografía y la etopeya.

Un retrato es una pintura, fotografía u otra representación artística de una persona.
A menudo se captan los rasgos de la cabeza del retratado. La intención es representar la apariencia física de la persona, incluso a veces se logra representar su personalidad y a través de todo esto reflejar al mismo artista.

Desde el albor de la fotografía la gente ha hecho retratos. La popularidad alcanzada por los daguerrotipos a mediados del siglo XIX le vino en gran parte de la demanda de retratos baratos. Los estudios de fotografía se multiplicaron en las ciudades del mundo, y algunos tiraban más de 500 placas al día. El estilo de esto trabajos tempranos reflejaba las dificultades técnicas asociadas a tiempos de exposición de 30 segundos, así como la estética del los tiempos. Los sujetos se solían sentar delante de fondos de color liso, y se iluminaban con la tenue luz de una ventana, o como mucho con lo que se pudiera conseguir a través de espejos.

Los retratos fotográficos son una actividad comercial que florece por todo el mundo. Hay muchas personas que están dispuestos a pagar a un profesional para que le haga un retrato de familia que poder colgar en sus salones, así como las fotos de los grandes sucesos familiares: bodas, graduaciones, o los ritos religiosos de cada cultura como bautizos, primeras comuniones, etc.
Según se desarrollaron las técnicas fotográficas, algunos intrépidos llevaron su talento fuera de los estudios: en los campos de batalla, en la espesura de los bosques o en los océanos. Willian Shew con su Salón de Daguerrotipos, Roger Fenton con su caravana fotográfica, o Mathes Brady con su carromato What-is-it? (¿esto qué es?) sentaron las bases de los retratos y otras fotografías de exterior